Latina

Perù: Alan García cerca una convivenza con Chávez

il futuro governo di Alan García non guiderà una corrente latinoamericana di opposizione al presidente Hugo Chávez, si puntualizza dalle file del nuovo presidente, benchè il suo trionfo sia stato festeggiato a Washington come un contrappeso a Caracas
8 giugno 2006
Ángel Páez
Fonte: IPS

García no va a desplegar una política de enfrentamiento con Venezuela cuando asuma la presidencia el 28 de julio, porque creen que, entre otras cosas, sería ofrecerle en bandeja una bandera de lucha a los nacionalistas de Ollanta Humala, que lo acusarían de seguir los dictados del gobierno de Estados Unidos.

El propio presidente electo por el Partido Aprista Peruano dejó claro que fomentará con Caracas "buenas relaciones y respeto", aunque se encargó de aclarar que esa política se mantendrá "en la medida que no haya injerencia en los asuntos internos" de Perú.

"La política exterior no puede estar basada en pasiones", explicó a IPS el legislador aprista Luis Gonzáles Posada, quien fue canciller del anterior gobierno del socialdemócrata García entre 1985 y 1990.

"Con Venezuela siempre hemos tenido muy buenas relaciones, que lamentablemente se han visto maltratadas por la intromisión de Chávez (en la campaña electoral). Estaremos expectantes y esperamos que primen las buenas relaciones internacionales", indicó.

Gonzáles Posada desestimó que el futuro gobierno desarrolle una posición beligerante respecto de Caracas, porque "no buscará encabezar movimiento regional alguno antichavista".

Chávez creyó contribuir a la candidatura de Humala atacando con insultos de grueso calibre a García, pero el tiro le salió por la culata.

Es que los disparos impactaron en la imagen del candidato nacionalista, quien había sido el más votado en la primera vuelta electoral del 9 de abril, pero que no pudo repetir en la segunda ronda presidencial del domingo pasado.

"La vinculación que se hizo de Humala con el mandatario venezolano nos afectó mucho, porque se hizo una campaña muy dañina con el lema 'O Alan o Chávez'", admitió ante IPS el portavoz de los nacionalistas, Carlos Tapia.

García también se encargó de destacarlo en su discurso tras su triunfo electoral. "El único derrotado aquí es Hugo Chávez", apuntó directamente.

"Hubo un deslinde con Chávez pero no fue suficiente", comentó Tapia. "La prensa quería que Humala lo insultara, pero no lo podíamos hacer. Sólo se le pidió que no interviniera en los asuntos internos, aunque creo que pudo haberse hecho algo más", añadió.

Hasta el mismo día de las elecciones, Chávez pidió en discursos que "Dios iluminara al pueblo peruano" para que votara por Humala. Pero los rezos del líder venezolano no fueron suficientes.

Para García, el presidente de Venezuela pretende "imponer en la región un modelo dictatorial y militarista". Esta posición fue expresada públicamente y chocaría con el planteo actual de evitar el enfrentamiento.

Pero el ex canciller Gonzáles Posada replicó ante ello que "ningún liderazgo se construye sobre la confrontación de otros presidentes, eso no es correcto".

"Las políticas de enfrentamiento no responden a los planteamientos del Partido Aprista, que busca la unidad y la integración de América Latina", recordó.

El aprismo reafirma la consolidación de la Confederación Sudamericana de Naciones a través de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en la cual Perú y Venezuela comparten con Bolivia, Colombia y Ecuador, y con el Mercado Común del Sur (Mercosur), conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Empero, se sabe que en la actual coyuntura es difícil concretar la integración regional por ese camino, debido al anunciado retiro de Venezuela de la CAN y a la crisis que afronta el Mercosur.

La victoria de García reforzará la posición de los países que han expresado reparos a la tendencia izquierdista que alienta Chávez, no obstante que el propio García se reconoce también ubicado en el mismo espectro ideológico.

"El triunfo de García tiene un efecto positivo para el equilibrio de la región", comentó a IPS Alejandro Deustua, miembro del Centro Peruano de Estudios Internacionales. "Esperemos que constituya un freno real y consistente a la posición autoritaria y hostil de Venezuela, y a la posición revisionista de Bolivia".

García ha declarado que no va a izar la bandera antichavista en la región, pero lo cierto es que su elección como presidente implica un contrapeso, para alegría inocultable de Washington.

Pero el encono entre ambos viene de lejos. El ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez (1974-1979 y 1989-1993), enemigo declarado de Chávez, es amigo íntimo del mandatario electo de Perú y padrino de su único hijo varón, Alan Simón García.

Pérez estuvo entre los primeros en condenar el golpe de Estado perpetrado por Alberto Fujimori (1990-2000), al disolver el parlamento con apoyo de las Fuerzas Armadas en abril de 1992 y dar comienzo al régimen autoritario.

En esa instancia pidió garantías para García, que afrontaba en esos días denuncias por hechos de corrupción. Pero el entonces ex presidente tuvo que salir al exilio cuando agentes del Servicio de Inteligencia Nacional, al mando del asesor presidencial Vladimiro Montesinos, fueron a buscarlo a su casa para secuestrarlo.

Unos meses después, cuando militares liderados por el entonces coronel Chávez fracasaron en su segundo intento por derrocar a Pérez, el 27 de noviembre, Fujimori se cobró venganza y acogió a un centenar de los sublevados en Venezuela.

Sin embargo, ese recuerdo quizás no movilice los sentimientos del García de hoy.

"Por supuesto que García será un contrapeso, porque su proyecto se acerca más a la postura de la presidenta chilena (Michelle) Bachelet, y es por ese lado que van a salir las alianzas y acuerdos", estimó ante IPS Elizabeth Salmón, experta en política internacional de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

"Eso es lo que permitiría la constitución de un eje Bachelet-García-(Néstor) Kirchner (presidente de Argentina)", detalló.

Para Salomón, "el presidente electo peruano necesita alejarse de la postura liberal del gobierno colombiano de Álvaro Uribe y del radicalismo populista de Chávez".

"No creo que Chávez sea tan importante como para generar una corriente dentro de la región. García debe olvidarse de él y trabajar por la unión de la región, por la integración", destacó la especialista.

Empero, Deustua considera que García no debería tomar distancia de Uribe, debido a que la situación que afronta Colombia singulariza algunas de las políticas del mandatario y requiere el respaldo de algunas de sus iniciativas.

"El gobierno de Uribe es peculiar, por el contexto del conflicto armado interno, y merece todo el respaldo de Perú, incluso de manera concreta cuando lo requiera", arguyó Deustua.

"Con ese gobierno podemos lograr el desarrollo regional, al margen de sus orígenes liberales. Además, no creo que García pueda optar por algo muy diferente al modelo liberal", apuntó.

"Ahora bien, hoy no se puede decir si su gobierno será de derecha o de izquierda, porque eso lo determinará la manera de hacer política y ya no tanto la ideología", añadió.

La victoria también coloca a García en una posición ventajosa para negociar con Estados Unidos, que alienta las acciones políticas contra Chávez en la región.

El tratado bilateral de libre comercio (TLC) firmado con Washington este año por el actual presidente Alejandro Toledo, aún sin ratificar por el Congreso, es un espacio que elegiría García para hablar de acuerdos favorables.

"Existe buena predisposición para mantener buenas relaciones con Estados Unidos. García se ha comprometido con el TLC, aunque ha mencionado que verá cómo funciona", razonó Deustua.

"Por cierto, para Washington ese tratado es un asunto ya negociado y, tal como está, debe pasar al Congreso, entonces es difícil que quiera hacer una negociación en ese sentido", advirtió el experto.

El tema del TLC está cerrado, y la aprobación está en manos de los congresos de Perú y de Estados Unidos", apuntó a su vez Salmón. "Entonces, no creo que García pueda hacer mucho en ese aspecto y creo que buscará un equilibrio, un respeto del Estado de derecho", puntualizó.

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