Latina

Periodistas asesinados en Latinoamerica superan a los caidos en guerra de Iraq

Al IX congresso della federazione latinoamericana dei giornalisti il bilancio dei giornalisti uccisi nel continente risulta peggiore di quello dei caduti in Iraq
24 gennaio 2004
Hernán Uribe

En un informe presentado al IX Congreso de la Federación Latinoamericana de
Periodistas (FELAP) y que abarca hasta octubre de 2003, anotábamos que en
América Latina se había se asesinado a 15 periodistas en tres países de
América Latina, pero entre noviembre y diciembre se registra la muerte de
otros cuatro (total 19) en tanto que las naciones en que ocurrieron los
crímenes aumentan a cinco. Esto significa que en la región hubo más víctimas
de este tipo que en la guerra de Irak donde cayeron 14 profesionales. (Ver
informe-balance anterior en www.ciap- felap.org).

En una investigación sobre el pasado año, la Federación Internacional de
Periodistas (FIP) se dice que en todo el planeta fueron 83 los periodistas
muertos por la violencia, 13 más que en 2002 y aclara que 18 otros casos se
están investigando. Menciona a Irak, Filipinas y Colombia como los países
con mayor número de asesinados.

Sorprende que el Comité de Protección a Periodistas (Committee to Protec
Journalists) (CPJ) con sede en Nueva York hable de sólo 36 muertos en 2003,
entre ellos 13 de Irak. Se explica, empero, porque su criterio es considerar
solamente a quienes han sido agredidos en el acto de reportear. Criterio
éste, muy dudoso si sabemos que muchos colegas, como en el caso de Colombia
han sido eliminados a balazos, en carreteras, en las calles de las ciudades,
al llegar a sus lugares de trabajo, e incluso en sus propias residencias.
CPJ precisa, sin embargo que, además de los 13 que, expresa, perdieron la
vida en 'acciones bélicas', otros seis fallecieron en accidentes o por
enfermedades. Se cuida de sostener, como es verdad, que varios fueron
simplemente asesinados por la soldadesca estadounidense.

Nuestra fúnebre región

Los últimos asesinados en América Latina y sus circunstancias son los
siguientes:

Honduras: Germán Antonio Rivas fue muerto de un tiro en la cabeza el 26 de
noviembre pasado en la ciudad de Santa Rosa de Copán, fronteriza con
Guatemala. Era director de Canal 7 de Televisión, perteneciente a la

Corporación Maya de Visión. Se afirma que es el primer periodista asesinado
en la historia de Honduras. En febrero de 2003 había escapado con vida
cuando le dispararon mientras estacionaba su auto frente a su residencia.

Costa Rica: Ivannia Mora Rodríguez, de 33 años, murió el 23 de diciembre
último cuando dos sujetos le dispararon, casi a quemarropa, desde una
motocicleta mientras ella conducía su automóvil por las calles de San José ,
la capital del país. Henry Bastos, otro periodista y su acompañante en el
vehículo, resultó ileso.

Colombia: En este país las víctimas son dos. El 18 de diciembre fue herido
de muerte por disparos, William Soto Cheng, de 46 años, agredido cerca de su
sitio de trabajo, el canal de televisión Telemar, de Puerto de Buenaventura
(Valle del Cauca). Uno de los disparos lanzados por dos sicarios desde una
motocicleta, le dio en la cabeza.

Los cadáveres de la periodista Adriana Rodríguez Durán, de 25 años y de su
amiga Ana María Valencia Chaparro, fueron encontrados en una cueva del
parque Natural Tairona, el uno de enero por lo que se presume que el crimen
se perpetró en diciembre . Adriana trabajaba en una oficina de
comunicaciones de Naciones Unidas en Colombia.

En el total de 17 víctimas incluidas en el reporte anterior (Octubre)
figuran nueve colombianos,(ahora suben a 11) de manera que esa nación se
lleva las trágicas palmas como la más peligrosa del subcontinente - y tal
vez del mundo - para el ejercicio del periodismo.

Según un estudio de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP, Bogotá),
aparte de los caídos, hubo otra clase de agresiones lesivas para la libertad
de expresión. Se comprobó, por ejemplo, 54 amenazas de muerte, con el
resultado de que varios periodistas están impedidos de salir del casco
urbano o practican, de hecho, la auto censura. En Arauca, aparecieron listas
negras de periodistas con el efecto de que l2 abandonaron la región. Se
produjo, asimismo, 11 secuestros y siete informadores optaron por el auto
exilio. El Programa de Protección a Periodistas (gubernamental) atendió el
90% de los casos de amenazas, pero, opina FLIP, ese organismo debería
mejorar su eficacia.

Conspiradores des-informativos

En 2003 prosiguió con fuerza la campaña de imputaciones falsas en contra de
Cuba y Venezuela a cargo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y de
Reporteros Sin Fronteras (RSF), entidad esta última que se dice integrada
por periodistas, aunque en la práctica sigue al pie de la letra las
instrucciones de los empresarios agrupados en la SIP. Ambas se guían
únicamente por los principios capitalistas, rechazan la tangible existencia
de otros sistemas en el orbe, y se han convertido en auténticos
conspiradores valiéndose de la prensa y otros órganos de comunicación
masiva.

Hablemos, pues, de los patrones y no de los sirvientes. Apunta con acierto
Pascual Serrano: 'Las acciones contra la libertad de prensa de la SIP han
caracterizado toda su historia. Una intensa campaña contra la UNESCO cuando
se debatía el Nuevo Orden Informativo que denunciaba el control de la
información por parte de los países más poderosos del mundo, su negativa en
la Cumbre Iberoamericana de Isla Margarita en 1997 a debatir sobre el
derecho del pueblo a una información veraz...'( Ver 'Rebelión' en Internet)
En fin, en los tiempos que corren está probada la injerencia de SIP y
compañía en el fracasado golpe de estado de Venezuela y no ceja en la
defensa de los falsos 'periodistas ' cubanos que, también hay certidumbre
documental, son meros agentes subversivos pagados por Washington.

Cárcel perpetua

Dos periodistas de Ruanda fueron condenados a cadena perpetua y un tercero a
35 años de presidio, todos acusados de genocidio y fomento del racismo, al
tenor de un despacho de Reuters del cuatro de diciembre pasado.

Ferdinad Nahimana, de 53 años, fundador de Radio Televisión Libres (RTLM) y
Hassan Ngeze, de 42, y editor del diario hutu 'Kangura', fueron sentenciados
por el Tribunal Internacional Criminal para Ruanda con sede en Tanzania.

Se les imputó promover, a través de los medios de comunicación, el odio
étnico e incitar a los hutus a masacrar a los tutsis, etnia minoritaria, de
la cual habrían muerto 800 mil. RTLM, fundada en 1993, pasó a ser conocida
como la 'radio del odio' por su sistemático fomento del odio racial,
sostiene la información.

Otro singular sentencia que afecta a periodistas es la dictada en Laos y
consiste en 15 años de prisión para el belga Thierry Falise y el francés
Vincent Renaud,ambos situados en Bangkok. Detenidos en junio pasado mientras
elaboraban un reportaje en Laos, fueron acusados de cómplices en la muerte
de un policía local, El fallo, de diciembre último alcanza también al
interprete de los periodistas, Karl Mua, un estadounidense de origen
laosiano.

Irak y Afganistán: prensa encañonada

En Afganistán, país ocupado por el ejército estadounidense, con la
colaboración, tipo comparsa, de militares de otras naciones, y con la
complicidad de Naciones Unidas, la libertad de expresión es de plano
inexistente. Aunque hay un gobierno títere encabezado por Hamid Karzai, ex
funcionario de empresas petroleras yanquis, 'la libertad de prensa sigue
siendo vulnerable y caudillos y gobernadores provinciales controlan casi
todos los medios locales y recurren a la fuerza para intimidar o atacar a
periodistas críticos', manifiesta un informe realizado por europeos.

La guerrilla en contra de la ocupación ha resurgido con fuerza, pero es
noticia vedada en los órganos privados y estatales. (En Afganistán han sido
muertos más de 600 norteamericanos).

Es de suyo extraño que la UNESCO asigne financiamiento y asistencia técnica
a un país colonizado, todo ello con la bandera de la libertad de prensa.

Si hablamos de Irak, la situación es análoga o peor, apunta un informe
especial elaborado por el Institute of War and Peace y otras instituciones,
el cual dice que después del colapso del régimen de Saddam Hussein, han
aparecido unas 150 publicaciones. Agrega, empero que 'la libertad de prensa
se enfrenta a enormes obstáculos, entre ellos la ausencia del estado de
derecho, una economía en ruinas e infraestructura inadecuada para los medios
independientes.'

Apenas creados esos medios, el 'Administrador Civil', Paul Bremer se
apresuró a imponer la censura mediante un llamado 'Código de conducta', la
última palabra un eufemismo para prohibición. La imposición de tales trabas,
se lee en un despacho de Ifex ' es en repuesta a un número creciente de
artículos antiestadounidenses en la prensa local.

Los periódicos que representan a partidos políticos hostiles a Estados
Unidos 'acusan a las fuerzas occidentales de violación masiva, robo y
numerosos insultos al Islam' se leía en un documento de Indice de Censura.

Todo eso es en pasado , ya que la Autoridad Provisional de la Coalición
(CPA, sigla en inglés) optó rápidamente por una censura total que es lo que
ahora rige.

De esa manera, afganos e iraquíes han podido conocer de cerca y brutalmente
otro ángulo de la prometida democracia estadounidense.

* Hernán Uribe es presidente de la Comisión Investigadora de Atentados a
Periodistas (CIAP).

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